Cómo calcular la tasa de crecimiento: un concepto financiero fundamental

26-11-2017

Existen variables y operaciones matemáticas que todo emprendedor debe manejar si desea construir un negocio sólido; y si además pretende entrar al mercado estadounidense, debe empezar a realizar estas operaciones en dólares (USD). Por ejemplo, para la entrada en un nuevo mercado, se pueden realizar proyecciones financieras con base en el mejor escenario posible, lo cual incluye una tasa de crecimiento ideal; o simplemente se puede calcular la tasa de crecimiento de un negocio con operaciones en curso para determinar su rendimiento. En cualquier caso, la tasa de crecimiento es un concepto financiero fundamental.

La tasa de crecimiento determina el porcentaje que ha crecido o decrecido un valor final respecto de un valor inicial, permitiendo así a los emprendedores conocer las fluctuaciones de visitas, clientes, ingresos, etc. entre semanas, meses, años o cualquier par de periodos determinados, a fin de proyectar o analizar el desempeño de su negocio.

Existen por lo menos dos fórmulas relacionadas con la tasa de crecimiento, dependiendo de si se quiere estimar un valor final a partir de un valor inicial y una tasa de crecimiento supuesta, o si se quiere calcular una tasa de crecimiento conociendo el valor inicial y el valor final. El primer caso puede aplicar para negocios que apenas van a iniciar operaciones o que van a entrar a un nuevo mercado y necesitan hacer estimaciones financieras basándose en supuestos; mientras que el segundo caso aplica para negocios que mantienen operaciones y necesitan analizar su rendimiento.

La fórmula para estimar un crecimiento es: valor inicial+(valor inicialtasa de crecimiento)=valor final. Por ejemplo, si se aspira iniciar operaciones con una facturación de USD 300 durante la primera semana (valor inicial) y se estima crecer un 5% cada semana (tasa de crecimiento), tenemos que USD 300+(USD 3005%)=USD 315, de manera que la facturación estimada para la segunda semana es de USD 315.

En cambio, la fórmula para calcular la tasa de crecimiento es: ((valor final-valor inicial)/valor inicial)*100=tasa de crecimiento. Por ejemplo, si la segunda semana se consiguió una facturación de USD 321 (valor final), a diferencia de los USD 300 facturados durante la primera semana (valor inicial), tenemos que ((USD 321-USD 300)/USD 300)*100=7%, de manera que la tasa de crecimiento para la segunda semana es de 7%.

Ahora bien, el valor final puede no ser mayor al valor inicial, y esto da como resultado una tasa de crecimiento negativo o decrecimiento, lo cual es un muy mal indicador para un negocio. Así, por ejemplo, si la segunda semana se consiguió una facturación de USD 380 (valor final), menor a los USD 400 facturados durante la primera semana (valor inicial), tenemos que ((USD 380-USD 400)/USD 400)*100=-5%, de manera que la tasa de crecimiento para la segunda semana es de -5%.

El valor inicial y el valor final de estas fórmulas puede estar representado en número de visitas, número de clientes, ingresos en USD, etc., dependiendo de lo que se quiera analizar, pero generalmente el crecimiento de un emprendimiento se mide por sus ingresos y, salvando las particularidades de cada modelo de ingresos, se ha establecido que la tasa de crecimiento semanal ideal está entre el 5 y el 7%. Una tasa de crecimiento semanal menor al 5% es una alerta para revisar las operaciones del emprendimiento, mientras que una mayor al 7% es un indicativo de óptimo desempeño.

En resumen, la tasa de crecimiento es un importante KPI (key performance indicator o indicador clave de desempeño) para cualquier emprendimiento, siendo posible tanto realizar proyecciones con base en una tasa supuesta como calcular el crecimiento generado entre dos periodos.


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