Conoce el método Lean Startup y desarrolla tu emprendimiento inteligentemente

26-11-2017

Una de las herramientas más eficientes para dar inicio a un emprendimiento es el método Lean Startup. Se trata de un destacado modelo de construcción de startups con el que es posible desechar todo aquello que no es prioritario y agilizar aspectos clave, tales como el desarrollo de clientes o de productos y servicios. Conoce el método Lean Startup y desarrolla tu emprendimiento inteligentemente.

Lean Startup es uno de esos métodos que todo emprendedor debe conocer y aplicar antes de lanzar su Mínimo Producto Viable, pues está orientado a la resolución de 3 tareas de suma relevancia: el Diseño del Modelo de Negocio, el Desarrollo de Clientes y el Desarrollo Ágil.

Como es sabido, el objetivo de toda startup es crear un modelo de negocio escalable que permita crear escenarios positivos sobre su producto o servicio. Con Lean Startup es posible visualizar la asertividad de lo que se está construyendo desde una idea en fase inicial.

El Lean Startup permite identificar con precisión lo que en marketing se denomina “fuentes de malgasto” o “derroche”, a través de estrategias comprobables, por lo que su basamento fundamental es el conocimiento científico, aplicado en un período de tiempo determinado.

Lógicamente, esta característica hace que el Lean Startup sea un gran referente en el mundo de los negocios y que las escuelas de emprendimiento hagan hincapié en recurrir a él por dos razones medulares: ayuda a crear un modelo de negocio realmente viable, y permite saber hacia dónde dirigir el trabajo.

Y aunque el Lean Startup es una gestión que precisa de una inversión de tiempo importante debido a la rigurosidad propia del método, es una labor tan valiosa para cualquier emprendedor que bien vale la pena realizarla.

¿Cómo aplicar el método Lean Startup?

Para aplicar el método es preciso cumplir de forma cíclica con tres procesos básicos: crear, medir y finalmente, aprender. Esta ruta de trabajo es la base del método. Desglosemos con mayor detalle cada vertiente del proceso.

  1. Crear. Este paso consiste en concebir una idea de negocio de forma clara y precisa, es decir, establecer de forma puntual qué es lo que ofrecerás, a qué público y por qué canal, dejando apuntada la utilidad para ti y para tus clientes; además de la propuesta de valor (lo que te diferencia de tus competidores).
  2. Medir. Luego de haberle dado forma a tu idea, deberás testear, es decir, probar y analizar métricas de reacción sobre tu propuesta. Estudia muy bien el comportamiento de cada tester.
  3. Aprender. Testear tu propuesta, indefectiblemente, arrojará un resultado que deberás analizar con plena rigurosidad, ya que en él encontrarás mucha claridad sobre lo que debes mejorar y sobre lo que tu target realmente quiere y necesita. Recuerda que los emprendedores se ocupan de ofrecer soluciones y los prospectos se ocupan de sus problemas. Entender con profundidad esta frase te ayudará a ser estratégico y lógico con tu idea de negocio.

Posts más leídos