Los 3 escalones del financiamiento privado en Estados Unidos

26-11-2017

Un emprendedor siempre puede acudir al financiamiento colectivo o crowdfunding ―Kickstarter, Indiegogo, etc.―, especialmente en lo que a diseño de nuevos productos respecta. Pero si lo que buscas es empezar a desarrollar tu emprendimiento en Estados Unidos de forma integral y segura, en cuanto a finanzas y valor agregado, debes empezar a subir los 3 escalones del financiamiento privado.

Muy difícilmente un emprendedor en Estados Unidos podrá convertir una startup en una gran empresa sin solicitar financiamiento privado. Y eso está bien. Las startups no se crean con la visión de convertirlas fácilmente en corporaciones multimillonarias, sino que consisten en probar y proyectar un modelo de negocio, así como reunir al equipo y los recursos que lo harán funcionar, para luego solicitar con propiedad el financiamiento privado que las haga despegar y consolidarse, resultando en beneficio para todos los involucrados. En este proceso de financiamiento existen 3 escalones o tipos de inversionistas por demás conocidos y documentados, de manera que los emprendedores pueden saber cómo empezar y hasta dónde llegar.

1 Friends, Family & Fools (Amigos, Familia y Tontos)

¿Cuándo subir este escalón? En cualquier momento, inclusive cuando con lo único que cuentas es con una idea de negocio. Este primer escalón del financiamiento privado es el más accesible para cualquier emprendedor, ya que se trata, por supuesto, de pedir ayuda financiera a personas muy cercanas o incluso a desconocidos que quieren apoyar el proyecto, pero no son inversionistas experimentados, por lo que no exigirán tanto a cambio (lamentablemente por esto se les llama “tontos”). Este escalón, formado por “las tres efes” ―como se les llama en inglés―, es el primero que suben los emprendedores y les permite desarrollar los elementos que necesitarán para acudir a un ángel inversionista. Es también, por los vínculos emocionales, el escalón más fácil de alcanzar. ¿Qué padres, parejas, hijos o mejores amigos no apoyarían a alguien con una idea de negocio que considera que cambiará su vida para bien y para siempre? Pero no todo es color de rosas. Si bien será fácil convencer a personas cercanas y con lazos afectivos para que apoyen el proyecto, el capital que podrán aportar no será mucho, además de que implicar a amigos y familiares en un negocio que ni siquiera ha despegado puede generar presiones personales que, mal trabajadas, pueden incluso acelerar el abandono del emprendimiento, ya que fallarle a este tipo de inversionistas no solo acarrea deudas y problemas legales, sino también enfrentamientos y fracturas en las relaciones. En cualquier caso, se trata de una buena manera de comenzar un emprendimiento, aunque no cuentes con otros aspectos tan importantes como el dinero, y que sí puedes conseguir en los siguientes escalones: experiencia, contactos, recomendaciones, compromisos de financiamiento futuro, etc.

2 Inversor Ángel

¿Cuándo subir este segundo escalón? Cuando cuentas con un prototipo funcional que ya está en uso o un Mínimo Producto Viable que ha demostrado ser vendible, así como por lo menos una persona trabajando a tiempo completo en el negocio. Los ángeles son inversionistas que apoyan económicamente a startups en sus etapas más iniciales, a fin de que puedan crecer y optar por una inversión mayor. Los ángeles suelen estar motivados no solo por los beneficios económicos que podrían obtener, sino también por la satisfacción personal de participar en el crecimiento de un negocio exitoso. Así, aunque pudieran ser personas experimentadas, no tienen problemas en invertir su dinero por emotividad. Muy distinto al caso del siguiente escalón, donde las cifras y la rentabilidad son el núcleo de análisis completamente racionales, a veces cargados de frialdad.

3 Inversionistas de capital riesgo

¿Cuándo subir el tercer y último escalón? Cuando tienes un producto terminado con ventas que crecen mes a mes, cuando varias personas trabajan a tiempo completo en el negocio y cuando has recaudado cerca de USD 500,000 de ángeles. Para acudir con inversionistas de capital riesgo necesitas:

  • Una idea de negocio sólida, soportada en rigurosas investigaciones de mercado
  • Una patente, un prototipo funcional o un producto que ha demostrado ser vendible
  • Un modelo de ingresos simple y escalable con el que se pueda facturar al menos USD 10,000,000 en 3 años
  • Una entidad incorporada en Estados Unidos
  • Una presentación de negocios eficaz, tal vez con la regla del 10/20/30
  • Un monto exacto de inversión a solicitar, junto a un cronograma de desembolso correspondiente a los hitos de crecimiento empresarial más significativos
  • Estar dispuesto a renunciar a tu trabajo y vivir de tus ahorros durante unos 6 meses para concretar el financiamiento y activar el crecimiento de la empresa Debes prepararte muy bien y esforzarte al máximo al momento de solicitar una inversión, ya que si un inversionista profesional no invierte en tu idea de negocio puede que no tengas una segunda oportunidad, ya que este tipo de inversionistas suelen llevar registros de todos los emprendedores que atienden, incluso en encuentros casuales, y las ideas rechazadas corren como pólvora entre inversionistas locales, que se conocen e incluso invierten juntos. No creas que un “tal vez” o un “suena interesante” significan lo que parece. Para este tipo de inversionistas no hay medias tintas. Frases como esas son un “no” en realidad, porque si la idea de verdad es interesante no dudarán en invertir. Por cosas como esta es sumamente necesario acudir a este tipo de inversionistas solo cuando tu empresa es lo suficientemente madura. Sin duda, el proceso que debe seguir un emprendedor para cerrar tratos con inversionistas es lento y a veces frustrante, pero como cualquier otra actividad, puedes dominar la búsqueda de capital y tener éxito.

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